Tecnología de frío extremo para sangre y productos sanguíneos
Las reservas de sangre son muchas veces indispensables para salvar vidas. Por eso, en los bancos de sangre se almacenan grandes cantidades de sangre humana, junto con numerosos productos sanguíneos derivados de ella. Para que conserven sus propiedades específicas desde el momento de la donación hasta su uso, deben mantenerse refrigeradas. Una tecnología especial permite almacenar material orgánico en casi cualquier rango de temperatura deseado, desde +4 °C hasta -160 °C. El frío ya no proviene de compresores eléctricos, sino de gases de Messer.
El uso de nitrógeno líquido en lugar de compresores, como en un frigorífico, tiene varias ventajas:
- Sin ruido
- Sin calor residual
- Capacidad de almacenamiento doble o triple
- Hasta un 50 % menos de costes de energía, mantenimiento y reparación