Ciencia

CONTRACCIÓN DE LOS MATERIALES

Ajuste por contracción: pura física para una sujeción segura


Contracción de materiales

Estiramiento en frío: pura física para una sujeción firme

El estiramiento en frío parece muy sencillo: basta con encajar las piezas, ajustarlas y listo. Lo difícil es separarlas, ya que una unión estirada en frío no se puede deshacer sin destruirla mecánicamente.

 

Casi todos los materiales se contraen un poco cuando se enfrían. Este fenómeno físico se aprovecha en el estiramiento en frío para unir dos piezas metálicas, como un eje de transmisión

y una rueda dentada. El requisito previo es disponer de dos piezas de trabajo cuyas dimensiones exteriores coincidan con las dimensiones interiores de la otra con un pequeño margen. La pieza interior se enfría con pellets de CO2 a baja temperatura o en un baño de inmersión de nitrógeno líquido hasta que se contrae lo suficiente. Esto crea el espacio necesario para poder insertarla en la abertura de la pieza exterior. Por lo general, basta con fracciones de milímetro. Ahora solo hay que esperar. Al recalentarse, la pieza se expande y crea una unión prensada de alta resistencia. No se necesitan componentes adicionales como tornillos, cuñas, anillos de sujeción o soldaduras. Por lo tanto, no se producen picos de tensión ni puntos débiles por motivos técnicos. A diferencia de los procesos que utilizan calor, la estructura cristalina del metal tampoco se ve afectada. Por lo tanto, el estiramiento en frío protege el material, es seguro, rápido y económico. Se utiliza, entre otras cosas, en ejes, rodamientos de bolas, casquillos o pivotes sometidos a grandes esfuerzos.

N2

NITRÓGENO (N2): BASE DE LA VIDA