Gas criogénico para frutos del bosque y setas
El nitrógeno líquido permite congelar y conservar frutos y setas mediante un proceso criogénico. En comparación con las técnicas de congelación convencionales, este proceso permite un enfriamiento extremadamente rápido a temperaturas de hasta -196 °C. Este frío intenso reduce al mínimo la formación de cristales de hielo, que pueden dañar las paredes celulares y provocar una consistencia blanda después de la descongelación. La industria alimentaria, en particular, apuesta por este proceso para optimizar la calidad y la durabilidad. Esta técnica también está ganando importancia en la gastronomía, ya que conserva los ingredientes en un estado casi original.