Bailando en la niebla
En conciertos, festivales y espectáculos teatrales, la espesa niebla provoca momentos que ponen la piel de gallina. A menudo, el responsable de ello es el dióxido de carbono (CO₂), que se utiliza en máquinas de humo especiales. El efecto se produce cuando se libera CO₂ líquido a alta presión. Al pasar repentinamente de estado líquido a gaseoso, el CO₂ se enfría bruscamente lo que provoca la condensación de la humedad del aire circundante. . El resultado: una densa niebla blanca que se extiende por el escenario como una nube ondulante. Como esta niebla es más pesada que el aire, permanece cerca del suelo, lo que la hace ideal para crear impresionantes momentos de puesta en escena