Hielo seco para la producción de vino
El hielo seco, es decir, el dióxido de carbono en estado sólido, es ideal para enfriar las uvas inmediatamente después de la vendimia. Garantiza que la temperatura de las uvas se reduzca rápidamente, lo que preserva su calidad y frescura. Esto crea las condiciones ideales para la maceración adecuada del mosto y el posterior prensado.