Imprescindible en laboratorios y quirófanos
La medicina y las ciencias naturales necesitan nitrógeno que se utiliza, entre otras cosas, para refrigerar imanes superconductores, muestras biológicas y células madre. Como gas criogénico, el nitrógeno reduce la temperatura corporal del paciente durante operaciones de corazón y trasplantes de órganos. Como gas protector extra seco, el nitrógeno evaporado permite realizar reacciones químicas controladas y experimentos de física de estado sólido. El nitrógeno se utiliza para aplicaciones médicas, para la investigación con láser, para diversos tipos de espectroscopia, para excluir el oxígeno paramagnético en procedimientos de resonancia magnética y mucho más.